Humedades y filtraciones

Sábado, 27 de Febrero de 2010 | HUMEDADES Y FILTRACIONES
Las humedades y filtraciones causadas por capilaridad son quizá las más problemáticas de tratar. Tanto por la dificultad para detectar el punto de origen de la filtración, como por el trabajo que puede ser necesario llevar a cabo para corregir el problema.

Se trata de un problema típico en inviernos muy lluviosos. El agua de lluvia puede filtrarse tanto por las paredes exteriores como a través del tejado. Cualquier grieta o desperfecto en el revocado de una pared puede convertirse en un punto de entrada para el agua de lluvia. Debemos prestar especial atención a los alrededores de puertas y ventanas, pues el uso diario de éstas puede acabar dañando el revoque que rodea los marcos a causa de las vibraciones al abrir y cerrar. Otro punto a controlar son los canalones y desagües de tejados o azoteas. Tienden a atascarse de hojarasca por lo que el agua puede acumularse y acabar filtrándose. Las chimeneas agrietadas o deterioradas son también un punto común a través del cual se puede filtrar el agua de lluvia. Finalmente podemos considerar los desperfectos en el tejado o azotea como la fuente más común de filtraciones de agua de lluvia. En un tejado deberemos controlar el buen estado de todas y cada una de las tejas. Una teja rota, o que el viento haya sacado de su sitio, puede dejar pasar la cantidad de agua suficiente como para que aparezcan las humedades por filtración. En una azotea resulta fundamental, tal y como se ha comentado anteriormente, que los desagües no se encuentren atascados, pues en caso contrario el agua puede acumularse en gran cantidad y es casi seguro acabe filtrándose por algún lugar.

La solución a estos problemas dependerá del lugar donde se produzca la filtración. Si se trata de un tejado o azotea en primer lugar deberemos comprobar que los desagües funcionan correctamente. Seguidamente deberemos buscar tejas deterioradas o fuera de sitio, o alguna parte del enlosado que esté en mal estado si se trata de una azotea. Si a pesar de que el tejado o azotea se encuentre en aparente buen estado no dejan de producirse filtraciones por lluvia, deberemos mejorar su estanqueidad mediante, por ejemplo, la colocación de tela asfáltica bajo las tejas o incluso bajo el enlosado.

Cuando la filtración por lluvia se produce en una pared deberemos revisar los revoques reparando desperfectos y aplicando tratamientos hidrófugos. Podemos aplicar también una capa de mortero hidrófugo a la pared en cuestión. Este tipo de morteros tapa los poros de la superficie sobre la que se aplica por lo que las humedades no vuelven a aparecer. Otra opción es recurrir a una contrapared, es decir, un tabique interior aislado y separado de la pared con filtraciones alrededor de unos diez centímetros. Aislaremos la habitación de la humedad, pero perderemos espacio.


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